Jardin Japones

BONSAI, la naturaleza al alcance de tu mano

Bonsai 12 de Diciembre 2018

Japón: cultura y tradiciones

BONSAI, la naturaleza al alcance de tu mano

En el artículo anterior sobre esta disciplina comentamos desde dónde podemos iniciar un bonsai, ahora vamos a compartir algunos tips para avanzar, y si le ha picado el bichito de la curiosidad o el entusiasmo por aprender mucho más, no dudes en empezar un curso con bonsai.

Como ya dijimos bonsái es el arte de cultivar árboles y arbustos controlando su tamaño para que sea pequeño. Para ello, hay técnicas como el trasplante, la poda, el alambrado, el pinzado, etc. con el que vamos modelando su forma para crear un estilo que nos evoque una escena de la naturaleza. Ahora aquí les dejamos conceptos básicos para seguir adelante con su bonsai.

¿Cuál es el mejor lugar para dejar un bonsai?
Un bonsai debe estar en el exterior donde reciban sol, aire, lluvia, frío y calor como cualquier otro arbusto o árbol de tamaño normal. No por ser pequeño significa que sea frágil y necesite ser resguardado de las condiciones climáticas normales (aunque muchas personas tienden a pensarlo). Tampoco es necesario un espacio muy amplio, nuestro balcón, la terraza, una ventana o el jardín pueden ser lugares adecuados para nuestro bonsai.

Lógicamente todo aquello que afecte a cualquier planta, también afectará a los bonsai, por eso tenemos que cuidarlos de las temperaturas extremas o fenómenos meteorológicos muy violentos.

¿De qué vive un bonsai?
La mayor diferencia entre un árbol normal y un bonsai reside en el lugar donde está plantado y solamente por esto requiere algo de cuidado especial.
En lugar de tierra se utiliza lo que se llama “sustrato” para un bonsái. El mejor sustrato es uno que permite un buen drenaje para que el agua del riego llegue a las raíces de manera eficiente y no se quede estancada. El sustrato inorgánico que se utiliza normalmente en nuestro país es una piedra mineral de origen volcánico, la puzolana, que se encuentra en el sur de la Argentina. La porosidad es una ventaja, ya que ayuda al desarrollo de microfauna benéfica para nuestro árbol. 

¿Qué ayuda especial necesita de fertilización y abonado?
Las tareas de fertilización y abonado son fundamentales durante el crecimiento y formación de yemas (primavera y otoño). Las plantas verdes necesitan tres tipos de nutrientes esenciales: nitrógeno, fósforo y potasio. Como complemento de los tres nutrientes básicos, las plantas necesitan otros elementos, llamados “micronutrientes”, esenciales para que la planta crezca. Los suelos fértiles contienen pequeñas cantidades de esos elementos, pero los componentes inertes de muchos suelos de bonsáis no.

¿Qué controles sanitarios son importantes?
Las recomendaciones generales serían:

- Mantener los árboles en buenas condiciones de nutrientes, luz y humedad. – Chequear que no estén siendo atacados por alguna enfermedad, plaga, insecto, etc. - Los excesos o las carencias extremas (mucho o poco riego, sol directo o sombra excesiva) son los errores más comunes y provocan importantes daños al bonsai. – Cambiarlo de lugar si vemos que no mejora, no aislarlo y ponerlo junto a otras plantas puede ayudar.

¿Qué especie tendría que elegir?  
Cualquier especie que le plazca puede ser cultivada como bonsai. Sin embargo, las preferidas por los bonsaístas son aquellas que tienen hojas pequeñas de forma natural y que, además, sean resistentes al cultivo en macetas.

Conceptos de Diseño
El bonsái tiene un frente visual, y la escuela tradicional japonesa de diseño se basa en una serie de conceptos que deben considerarse para conseguir la perfección estética: 

• Conicidad del tronco: siempre será más ancho en la base que en la parte superior.
• Triangulación: 
el conjunto de las ramas y las hojas debe tener un perfil triangular desde el frente, pero también lateralmente e incluso cuando se lo ve desde arriba. Esta forma se mantiene incluso en composiciones de varios árboles, donde cada uno debe tener su propia triangularidad, y todas en conjun - to deben conservar este perfil.
• Ramas: deben estar situadas en la parte exterior de las 
curvas del tronco, de forma alterna (se debe evitar que dos ramas salgan del mismo punto), y las más gruesas deben estar más cerca del suelo que las ubicadas más arriba del tronco. La distancia entre ramas también disminuye conforme se asciende por el tronco. Lo que se busca con el diseño del bonsái es que el árbol aparente mayor vejez de la que tiene realmente. Así, el ápice, “la parte más alta del árbol”, suele ser redondeado, como en los árboles muy maduros. También se busca que las raíces formen un sistema radicular visible en la zona más cercana al tronco (nebari). Para darle forma al bonsái, el especialista utiliza su imaginación y rememora las formas naturales que ha observado en la naturaleza. Nuestras herramientas para alcanzar estas formas serán la poda y el alambrado.

Poda
En el arte del bonsái se practican estos dos tipos de podas:

• Poda drástica o de formación: podar es dirigir la formación de un árbol. Con la poda aprenderemos cómo dar forma a los bonsáis y eliminaremos las ramas defectuosas (las que se cruzan) o inne - cesarias (las que salen en una zona no deseada del tronco). La mejor época para podar suele ser hacia fines del invierno, cuando los árboles están en reposo y no sale tanta savia por las heridas de la poda. Para podar utilizaremos herra - mientas adecuadas de corte cóncavo, que efectúan cortes limpios y de fácil cicatrización. Cuando hacemos nuestro primer trasplante (hibai) –por lo general, de una planta de vivero–, muy pocas de las ramas que vienen en el árbol se pueden utilizar o están bien posicionadas. Por lo tanto, procedemos a recortar muchas ramas gruesas y raíces gruesas. Luego de un año, nuestro árbol tendrá nuevas ramas fáciles de modelar.


• Poda de mantenimiento: dejar 
crecer y cortar sirve para formar poco a poco el bonsái y para acentuar las formas de - seadas. Para hacerlo se podan las ramitas cuando tienen 7 u 8 pares de hojas, cor - tando por encima de los 2 o 3 primeros pares de hojas. Se deben quitar las hojas amarillas y los brotes del tronco. Alambrado Utilizamos el alambrado para corregir la posición de las ramas. Esta técnica nos permite usar ramas que de otro modo tendríamos que podar. En cierto modo, el alambre sustituye la fuerza del peso de las ramas en los árboles grandes de la naturaleza. alambrado ¿CÓMO SE HACE? Tenemos que enrollar el alambre en las ramas y el tronco, sin apretarlo demasiado para que no se marque en la corteza del árbol. Como las ramas siguen creciendo, debemos retirar el alambre antes de que se “clave” en la corteza. El alambre que se utiliza es el de aluminio, extraordinariamente flexible y resistente. Su grosor dependerá de la fuerza que tenga que hacer para doblar las ramas. En general, los gruesos miden desde 0,5 mm hasta 4 mm. La regla de oro del alambrado es no dejar ninguna señal de su paso en nuestro árbol.

Clasificación General

CHOKKAN Estilo vertical formal: el tronco es recto y se va estrechando hacia la parte superior mostrando una evidente conicidad. Las ramas son más cortas y finas en su parte inferior y aumentan gradualmente de tamaño hacia la parte superior. Suelen mantenerse en posición horizontal con respecto al tronco, o bien dobladas ligeramente hacia abajo. Las raíces de la base se desarrollan de manera uniforme. Toda la composición deberá mantenerse en equilibrio en relación con el tronco y la maceta.

SHAKAN Estilo inclinado: en la naturaleza, un árbol puede haber inclinado su crecimiento hacia un lado en particular, ya sea por haber estado sometido a la fuerza del viento o por haber buscado desesperadamente la luz del sol desde su ubicación a la sombra. En este estilo, el tronco puede ser recto o curvado y se inclina hacia la derecha o hacia la izquierda en toda su longitud. Precisamente, en la dirección de la inclinación del tronco se desarrollan fuertes raíces. De esta manera, las raíces localizadas debajo del tronco

MOYOGI Estilo vertical informal: el tronco presenta una silueta apenas serpenteante y va adquiriendo una forma visiblemente cónica en la parte superior. La distribución de las ramas es asimétrica. Las ramas inferiores deberán posicionarse de tal manera que se muestren en el lado exterior de cada curva o ángulo de doblez. La clasificación por tamaño reconoce el hecho de que los bonsáis pueden crecer en cualquier lugar desde solo unos pocos centímetros hasta 90 o 120 centímetros (no habitual) o más. Existen distintas categorías con nombres en japonés, aunque siempre pueden variar según el país.

CLASIFICACIÓN POR TAMAÑO
• Shito: bonsái miniatura por debajo de los 5 cm.
• Mame: entre 5 y 15 cm.
• Shohin: menos de 25 cm.
• Komono: entre 15 y 31 
cm.
• Chumono: entre 30 y 60 cm.
• Omono: entre 60 y 120 cm

KENGAI Estilo cascada: en la naturaleza, este tipo de árboles se desarrollan en paredes rocosas y escarpadas, y debido a las inclemencias meteorológicas, como el viento o la nieve, tienden a desarrollar un crecimiento hacia abajo para después crecer hacia arriba. El follaje se desarrolla por debajo del nivel de la maceta.

HAN-KENGAI Estilo semicascada: a diferencia del estilo Kengai, en el estilo Han-Kengai, el follaje no se desarrolla por debajo del nivel de la maceta.

BUNJIN Estilo literati: se caracteriza por la presencia de un fino tronco con muy pocas ramas. Las ramas inferiores suelen estar muertas o secas, pero el tronco en sí mismo presenta un carácter potente, perfectamente definido. La denominación “literati” se relaciona con antiguas ilustraciones de artistas chinos en las que se reproducían los árboles de una manera casi abstracta. Se caracterizan por su belleza y elegancia.

HOKIDACHI Estilo escoba: se trata de árboles cuyos troncos permanecen erguidos, con sus ramas y su follaje extendidos hacia el exterior, adoptando la forma de un abanico japonés o paraguas. Todas las ramas surgen del mismo punto.