Bonsai

Horario

Abierto todos los días de 10:00 a 18:30 h

Entrada General

8.000 pesos (Residentes argentinos)
24.000 pesos (NO Residentes)

Menores de 12 años y argentinos mayores de 65 años ingresan sin cargo presentando DNI.

Para más información contactarse al Whatsapp de informes 1122572130

Como Llegar

El Jardín Japonés se encuentra ubicado en el corazón de Buenos Aires, dentro del Parque 3 de Febrero de Palermo.

Ingreso por Av. Casares 3500 (entre Av. Berro y Av. Libertador)

En Colectivo: Usted puede tomar cualquiera de las siguientes líneas: 10, 15, 37, 59, 60, 67, 93, 95, 102, 108, 110, 118, 128, 130, 141, 160 y 188.
Las líneas marcadas en Rojo son aquellas que lo dejan cerca de nuestra entrada.

En subte: Usted debe tomar la línea D (color verde) y bajarse en la estación Plaza Italia y caminar unas 8 cuadras bordeando el Eco Parque de Buenos Aires.

El bonsái es mucho más que un árbol en miniatura, es un arte, una filosofía y un puente hacia la naturaleza. La palabra “bonsái” significa literalmente “cultivar en bandeja”, siendo “bon”, “bandeja” y “sai”, “cultivar”. La práctica del bonsái busca reproducir la belleza de los árboles y paisajes naturales en un tamaño reducido, uniendo al árbol, a su maceta y a la persona que lo cultiva en una relación de perfecta armonía.

Los principios básicos que sostiene el arte del bonsái son: el respeto por la naturaleza, lo cual implica comprender los ritmos y ciclos de cada especie. En segundo lugar, la armonía y el equilibrio, ya que el árbol y su maceta se integran en una única obra. En tercer lugar, la paciencia y la constancia, debido a que el bonsái se forma a lo largo de los años y esto requiere del tiempo necesario para acompañar dicho crecimiento. Y, por último, el principio de la creatividad y la estética, ya que las técnicas no buscan de ningún modo forzar al árbol sino, por sobre todo, resaltar su profunda belleza natural.

La práctica del bonsái, que cuenta con gran cantidad de adeptos en el país, favorece a la concentración, a la relajación, calma la mente y reduce el estrés. Se dice a su vez que cada bonsái refleja la sensibilidad de quien lo cultiva.