Pintura Japonesa

La pintura japonesa a través del tiempo (Parte 1) | 14 de Mayo 2019

La pintura japonesa a través del tiempo (Parte 1)

Pintura Japonesa

14 de Mayo 2019

Desde la fascinación de la cultura japonesa proponemos hacer un recorrido cronológico de la historia de la pintura japonesa. En esta parte, contamos cómo fueron los inicios del arte pictórico nipón.

El arte de Japón surge de la asimilación de ideas y conocimientos de otras culturas, en sus orígenes y por muchos años, se han inspirado en los estilos de China, una vez adoptados, crea una expresión autóctona y genuina. La pintura es una expresión del arte japonés que mayor atracción ejerce en la cultura occidental y se convirtió en fuente de inspiración para muchos pintores, comenzando por los impresionistas, continuando con los postimpresionistas y modernistas de finales del siglo XIX, y para los cubistas de comienzos del siglo XX.

La pintura en Japón tiene su inicio posiblemente durante el período prehistórico japonés, las primeras expresiones artísticas realizadas por los artistas del Neolítico, algunos con diseños geométricos, cerámicas y figuras simples en forma humana o animal que se pueden encontrar trazadas sobre la cerámica del Período Jōmon (11100 a.C.-500 a.C.). Jōmon significa literalmente “marca de cuerda enrollada” que se dejaba sobre los objetos de barro.

En este periodo llamado de las Antiguas Tumbas, entre las familias poderosas surgió la costumbre de erigir monumentales tumbas, entre los objetos que allí se encontraron están las figuras llamadas “haniwa” de belleza sencilla, con economía de elementos, que han dado el primer paso definitivo al auténtico arte japonés.

El Período Yayoi es el segundo periodo de la historia japonesa que se encuentra entre los años 300 a.C. y 250 d.C. El cambio se produjo por la entrada al Japón de inmigrantes chinos venidos a través de Corea. La cultura Yayoi procedente china trajo consigo al Japón multitud de avances, el más destacado fue el cultivo intensivo del arroz. Relevante fue el trabajo con metales, principalmente el bronce, como las campanas denominadas “dōtaku”, que servían de objetos ceremoniales.

Durante el Período Kofun (300 d. C.-700 d.C.) se desarrolló una clase aristocrática y de gobernantes militares, quienes eran enterrados en los túmulos funerarios llamados “kofun”, de ahí el nombre del periodo histórico nipón. Este tramo marca el fin de la prehistoria, la era Kofun y la era Asuka son llamados colectivamente como el Período Yamato.

La introducción del sistema de escritura kanji y del budismo en el Período Asuka (552-710), inspira la construcción de santuarios y templos en el que se manifiestan las grandes pinturas murales y esculturas con descripciones de escenas del Buda. La realización de pinturas, esculturas y poesía atravesaba un período de gran esplendor.

Por primera vez Japón fija su capital en Nara y el término "período de Asuka" fue utilizado por primera vez para describir un período de las bellas artes y la arquitectura en la historia japonesa.

La llegada del budismo produjo en Japón un gran impacto a nivel artístico y estético, con fuerte influencia del arte chino. La pintura seguía los patrones chinos, en tinta o pigmentos minerales sobre seda o papel, en rollos de pergamino o colgando de la pared. Denota un gran sentido del dibujo, con obras de gran originalidad, como el relicario de Tamamushi (Templo Hōryū-ji)

Los años que se conocen con el nombre del Período Nara, desde el 710 hasta el traslado de la capital a Kyoto en el 794, señalan el auge de la ola de influencia china, adoptando el uso de caracteres chinos como sistema de escritura y que se convertirían en los actuales kanji japoneses y el asentamiento del budismo como religión en Japón. La pintura está representada por la decoración mural de Hōryū-ji como en los frescos del “kondo” -uno de los edificios de madera que se encuentra dentro del templo- que muestran similitudes con los de la India. También surgieron diversas tipologías como el “kakemono” (pintura colgante) y el “emakimono” (pintura en rollo), historias pintadas en un rollo de papel o seda, con textos que explican las distintas escenas, llamados sutras. Durante este periodo, se escribió el Nihon Shoki en el que se cuenta el origenmitológico de Japón, donde se trata de justificar el origen divino del emperador.

Cristina Ishikawa
Fundación Cultural Argentino Japonesa


Fuente bibliográfica: Summa Artis Historia General del Arte. Arte del Japón. Fernando G. Gutiérrez. Espasa Calpe; Yamatane Museum of Art; Geneviève Lacambre, Le Japonisme, Reunion des Musées Nationaux, Paris, 1988; Ricard Bru, Japonismo. La fascinación por el arte japonés, Fundación La Caixa, Barcelona, 2013; Japonismo.com: El japonismo o la fascinación por lo japonés; http://web-japan.org/; nomurakakejiku.com; Japón, cultura y arte. Blog de Javier Vives Rego.

Indicaciones especiales
Foto: Cristina Ishikawa
Foto: Amidhaba_paradise_Horyuji_Mural
Epígrafe: Parte superior del fresco “Paraíso de Amidhaba” pintado a color en el kondo de templo Hōryū-ji (de finales del siglo VII).

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